Ves cosas y dices ¿por qué? Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, ¿por qué no? (Bernard Shaw)

jueves, 20 de agosto de 2009

Nunca es solo un día más...




Era capaz de percibir el calor que desprendía su mirada cuando me observaba con esa suavidad... Aun sin verle podía sentir aquel curioso calor.

Sus caricias recorrían mi cuerpo erizando el fino vello que cubría mi piel. Sus labios dulcemente rozaban los míos como muestra de cariño e instantáneamente se tensaban mis labios para dibujar una enorme sonrisa.

Me encantaba la forma en la que lograba hacerme sentir como en casa en cualquier lugar al que fuera con él. Me fascinaba la facilidad que tenía para amarme, para dar todo cuanto podía de él con tal de lograr la más mínima comodidad en mi vida. Adoraba sus palabras, su voz, escuchar sus sueños y pensamientos

Todo es más fácil cuando estoy con él. Todos los problemas tienen solución. Ellos solos se convierten en un juego de dos participantes con un mismo objetivo… y siempre salimos los dos vencedores.

Con él cada detalle tiene importancia. Cada gesto, cada mirada, cada circunstancia es algo especial. Si hiciéramos siempre lo mismo no dejaría de impresionarme lo que tuviera que ocurrir. Jamás me aburriría porque cada momento con él tiene un valor incalculable. Él sabe hacer que todo cobre sentido. Hace crecer la esperanza ahí donde ya estaba perdida…

¿Cómo no iba a enamorarme de él? Estoy segura de que si le conocieras… también tú lo harías.

No hay comentarios: